jueves, 10 de junio de 2010

DE SOMPORT A PUENTE LA REINA, DE FUERA HACIA ADENTRO

Ya estoy otra vez de vuelta. Tal y como prometí. Ha sido fantástico, impresionante, hermoso, mágico... y podría utilizar cientos de calificativos, pero solo diré una cosa: no me ha defraudado. La verdad es que el Camino, sea cual sea, nunca lo hace, y en este caso, al descubrimiento del itinerario físico, hay que añadir que ha sido un encuentro continuo conmigo mismo. Unas veces gratificante, otras doloroso, porque el camino tiene estas cosas, no siempre es benévolo con uno, pero al final siempre enriquece.
Desde Somport donde la majestuosidad del paisaje te hace ser más pequeño y humilde, pasando por San Juan de la Peña, cuyo ascenso me hizo sufrir de lo lindo, como si tuviera que hacer una limpieza personal muy profunda, en la búsqueda de mi propio Grial,  para luego poder sentir la magia y la fuerza que llenan este lugar, incluso envuelto en la niebla. Pasando por Lumbier, donde la fuerza del agua lima las asperezas de los obstáculos más difíciles y se abre paso a través de ellos abriéndose camino; la hospitalidad, la paz y serenidad y la soledad de pueblos como Arres, Artieda o Undués, donde todavía es posible el encuentro contigo mismo. Y al final, el broche de oro, Santa Maria de Eunate, donde ha quedado recogido y sellado de nuevo mi pacto con el Camino: el del agradecimiento y el de mi propio renacimiento.
Han sido dias agradables, silenciosos, solitarios, dolorosos... Con muchas preguntas a las que buscar respuestas. De algunas la he hallado en las sendas, soledades y caminos de estos días. Otras me han sido respondidas a mi vuelta. Y el resto, estoy seguro de que llegarán más antes que después. El Camino no entiende de tiempo.
En todo caso he cerrado varios círculos, y eso es importante.
Os dejo algunas imágenes de las claves que me han traido a estos lugares. He escrito muchas cosas claro que si, y os prometo que las contaré, pero primero dejad que lo asimile.

SOMPORT


SAN JUAN DE LA PEÑA


SANTA MARIA DE EUNATE

3 comentarios:

Ricardo dijo...

¡Que hermosos recuerdos del Camino!

100ate dijo...

Me alegra ver cómo regresas tras el doble camino: el del sendero exterior y el del interior. Que las respuestas sigan llegando.
Sellar en Eunate, es buena idea. Las piedras de ese lugar tan especial tienen guardadas mis palabras, dudas, sueños, dolores y sentimientos. Esas cosas que sólo se comparten con una misma en el maravilloso viaje interior.
Feliz regreso y que sigas caminando.

Pablo Marín dijo...

Hola Txema, bienvenido de nuevo.

Cada lugar que comentas me ha vuelto a transportar a esos lugares, algunos de ellos mágicos...

Un abrazo