viernes, 13 de febrero de 2009

EL JUGLAR Y LA REINA

Yo por bien tengo que cosas tan señaladas, y por ventura nunca oídas ni vistas, vengan a noticia de muchos y no se entierren en la sepultura del olvido, pues si bien lo que aquí se relate en boca de aqueste humilde juglar pudiera parecer a los oídos de quien lo escuchare algo poco menos que una ilusión, no es menos cierto que lo ilusorio y lo real no son sino las dos caras de la mesma moneda.

Prestanse, por tanto, vuesas mercedes a colocar sus ilustres posaderas en lugar apropiado y disfrutar de aquesta historia que, tal y como a mi ha llegado, me dispongo a comenzar.

Dicese de un Rey llamado Alfonso, de número décimo y por muchos conocido como el Sabio por el gran conocimiento que albergaba su ilustre cabeza, según unos, sabiduría que iba pareja con su grado de soberbia, según otros. En todo caso, y es lo que a vuesas mercedes más debiera interesar para la historia que nos ocupa, el Rey Alfonso estaba desposado con una mujer que le hacía sombra en lo que a inteligencia se refería. De nombre Violante de Aragón, lo que indicaba su origen, era muy querida y respetada por sus allegados y súbditos, ya que, lo que a su real marido le sobraba de altanería a ella le desbordaba de sencillez.

Lo cierto es que Violante decidió que era menester que su marido, Alfonso, rebajara su grado de arrogancia en la misma medida que ascendiera el de humildad, del que el rey estaba tan necesitado. Está dicho y denlo por cierto vuesas mercedes, que doy fe de ello, que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, y la Reina Violante estaba presta a demostrarlo una vez más.

Pasó el crudo invierno con el Reino de Castilla cubierto por un manto blanco y tornó a regresar la estación en la cual las campesinas retozan alegremente con los muchachos en los verdes campos de trigo, cuando los juglares inundan los caminos de historias y música. Entonces es como si el castillo del Rey Alfonso recobrara la vida y el rey sabio se empeñara en enseñar al resto de los mortales las obras surgidas de su gran cabeza durante la época fria.

Las almenas se volvían a llenar de estandartes, y las salas del castillo, de Señores de los Condados cercanos, con más ganas de llenar el buche a costa de la despensa de su Rey, que el espíritu con sus poemas. Lo cierto es que la Reina Violante llevaba tiempo maquinando cómo llevar a buen término su empeño, y la llegada, un buen día, de un juglar, abrió un ápice de luz en su ya cansada testa. Créanme, vuesas mercedes, si les digo que aquel gañan, menos un juglar, parecía de todo. Rechoncho, torpe en sus movimientos y con unas historias que no causaban sino somnolencia en quien osara escucharlas. Pero a la buena reina le sirvió como idea. Convenció a su orgulloso marido para que convocara un torneo de juglares, y mediante batallas dialécticas encontrara un digno opositor a su regia persona.

Fueron enviados mensajeros, bocineros y aún la demás tropa de a pie por todas las aldeas, caminos y senderos. ¡Ah! Y castillos, no fuera cosa de que algún señor, envidioso de la capacidad de su rey, se quedara sin darse el gusto de ganar a su señor aunque fuese con la palabra.

Iban llegando juglares de todos los rincones, de los más cercanos y aún de los más lejanos. Algunos venían solos; otros, en cambio, acompañados de danzarinas y timbales a modo de parafernalia. Incluso se atrevió a meter el morro por allí algún que otro trovador, sin demasiado éxito, dicho sea de paso, porque de todos es bien sabido que, estos últimos, debido a su procedencia noble, tienen mucho de donosura, pero les falta mucho de la frescura y la travesura de los que vivimos en los caminos, lo cual, por cierto, me produce, una gran alegrura. Pero permítanme vuesas mercedes, que torne a mi relato.

De entre todos los que por allá dieron en pasar, a pesar de sus denodados esfuerzos, ninguno era capaz de superar en agilidad e inteligencia al Rey. Su esposa Violante empezaba a desesperar de encontrar la resolución a su empresa, hasta que un buen día acertó a pasar por el lugar un juglar que, cosa extraña, ni siquiera había tenido noticias de tal torneo. Su rostro era risueño, persona de tamaño más bien pequeño, pero con tal seguridad en el habla que denotaba una gran inteligencia. Divertido, aceptó participar en tan inusual torneo, y colocándose frente al rey con la cítara en las manos, inició un diálogo con canciones e historias que superaron en inteligencia, ironía y gracejo a las del Alfonso, más encorsetadas por unas normas que él mismo había tenido mucho empeño en imponer.

Con el ceño fruncido por el enfado, el rey no tuvo más remedio que aceptar su derrota. Levantándose de su asiento acercose al joven juglar y, dándole la mano, le pidió a este que le diera su nombre, puesto que no era cosa que el rey perdiera ante un desconocido. El juglar, sonriendo, quitose el sombrero y, descubriendo una hermosa y larga cabellera, se dio en llamar Luzmar. Grande y mayúsculo fue el estupor, no solo del rey sino aún también de Violante y toda la corte entera. No solo un juglar había vencido al sabio, sino que además era mujer.

Alfonso mudó en breve tiempo del enfado a la humildad pasando por el estupor y la humillación. Su triunfadora mujer, en cambio, pasó del estupor a la gratitud pasando por la carcajada. Alfonso, finalmente, se avino a admitir que era mejor ser un sabio humilde que un soberbio sabio. En seguida propuso a la juglaresa acogerse a la protección perpetua de la corte, pero Luzmar tenía bien claro que era mejor ser una juglaresa libre en las adversidades que una trovadora encadenada a las comodidades, porque de todos es bien sabido que las necesidades avivan el ingenio. Y cogiendo su sombrero, su cítara y un atillo con viandas, tornó a regresar a los caminos de dios y del mundo, en los cuales todavía anda.

Y ahora si vuesas mercedes a bien lo consideran y toman por cierta la historia que aquí inicia su final, ruegoles me dispensen unas monedas en aqueste mi sombrero, o una pocas viandas para mi buen yantar.

Txema Olleta, febrero 2009

3 comentarios:

Reparito 2.08 dijo...

Mientras espero que lleguen las jefas del cotarro, me paso por aquí... para un primer vistazo , pero me tomaré con tiempo la visita a todos esos textos.

Cualquier duda que tengas...

gmargut@gmail.com

Te dejo mis tres blogs:

Overdebooking - www.overdebooking.blogspot.com

Coverland -
www.elcadillac.blogspot.com

Exile On Main Street -
www.sonandorockanroll.blogspot.com

Saludos don Txema

Reparito 2.09


Pd. Pasate por aquí...intuyo que te gustará.

http://overdebooking.blogspot.com/2008/12/mensaje-navideo-de-su-majestad-uxue-i.html

Anónimo dijo...

Alucinadita me estoy quedando contigo y con el otro.
Buenos tios
Buenos currantes
Buenos escritores
Buenos compañeros
¿No es demasiado? Creo que estoy alucinando

Txema dijo...

Lo que más siento es no tener tiempo suficiente para actualizar el blog con la celeridad que os merecéis mis lectores y lectoras. Espero ampliarlo con poesía.